lunes, enero 17, 2011

Pronto me voy a empezar a ocupar de esto. Por hoy solo quería decir que hay gente con determinadas caras que me provocan bronca. No se enojen, se que no tienen la culpa de tener esa cara.

Digamos, que él está parado en una esquina, de una calle. Con cosas de la facultad abiertas. Aunque realmente no importan: en la esquina de enfrente está ella. Sin cosas de la facultad, pero seguramente con un vagón de otras en su mente, más importantes que lo que ella podría llegar a ver del otro lado del cemento. Pero a él no le importa, porque él no ve nada en sus manos, entonces piensa que, tal vez, ella lo esté esperando. Entonces sin pensarlo rompe la incomoda tranquilidad que empezaba a ganar, guarda sus cosas, y emprende la travesía de comunicarse. No cuenta con que, en el preciso momento en el que va a hablarle, ella va a girar, y va a parar el colectivo que viene en marcha por la calle que creían para ellos. Se va a subir. Y va a caminar hacia la parte de atrás. Él la observa. Y lo sigue haciendo cuando ella está de nuevo en el pavimento caminando en la dirección de la cual venía el colectivo. No deja de mirar cuando ella aparece volviendo en bicicleta. Y ahí puede. Balbucea algo. Pero el colectivo ahora va hacia el lado del cual provino. Los dos frenan exactamente uno enfrente del otro. Ahora ella se queja de una manera incómoda de él. No se suponía que le hable mientras ella se pasea de cualquier manera delante de él.

Este sueño fue soñado el 10 de Noviembre de 2010.